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En
la forma de citar está la verdad o la mentira
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----Varios
lectores piden aclaraciones sobre la importancia que tiene y la diferencia
que hay entre las distintas formas de iniciar el muletazo, porque con
el tiempo se han convertido en tópicos lo de 'ponerse en el sitio', 'citar
al hilo del pitón' o 'fuera de cacho'. ----En lo de empezar el pase con
la muleta retrasada todos los buenos aficionados están de acuerdo que
es la trampa de robarle al buen torero el primer tiempo y, a veces, casi
todo el segundo, limitándose al muñecazo para vaciar la embestida. Y eso,
por muchas vueltas que le den los partidarios del falso tremendismo, es
una gran mentira. Queda claro que con la muleta retrasada no se puede
torear a un toro normal. Sólo los toros descastados y machacados en varas
permiten el toreo encimista y el tercio de pase. ----No se puede hablar
seriamente de toreros sin dejar sentado que citar en corto y con la muleta
retrasada es una trampa porque lo difícil es dejarse ver del toro, darle
sitio en la arrancada y luego templarlo y someterlo hasta vaciar el pase.
Eso es lo arriesgado y lo importante. ----Cuando el toro viene arrancado
desde lejos tiene mucho más peligro que citándolo dándole con los muslos
en los pitones. Algo que sólo puede impresionar a los ignorantes. Pero
volvamos al motivo de esta crónica. Estoy harto de escuchar a los viejos
toreros que lo más importante es la colocación antes de empezar el muletazo.
Con el capote pasa lo mismo, pero como ahora se centra todo en la muleta,
vayamos al grano. ----Antes de convencerme con la práctica hablamos largo
y tendido con dos maestros tan distinto en su estilo como Domingo Ortega
y con Pepe Luis Vázquez. Años después con Manolo Escudero en las muchas
veces que vino a torear a 'El Berrocal' Todos decían lo mismo: "Si te
colocas bien mandas en el toro y rematas bien el pase para quedarte otra
vez colocado. Si te colocas mal, el que manda es el toro y al terminar
el pase quedas descolocado". La forma correcta de citar es colocarte enfrente
de la mitad del testuz y de la penca de rabo, de forma que haya una línea
recta entre la cadera del torero (o el medio pecho) y el espinazo del
toro. Una vez afirmado en ese terreno se adelanta la muleta y se espera
que el toro llegue a la muleta. Sólo entonces, ni antes ni después, se
adelanta la pierna para torear en curva. ----Digo que ni antes ni después
porque un torero tan inteligente como Paco Camino adelantaba la pierna
en el momento mismo de citar, antes de arrancarse el toro. Así resulta
que cuando el toro llegaba a la muleta, Camino no tenía que correr el
riesgo de cambiarle la trayectoria del viaje y la foto salía impecablemente,
la pierna contraria adelantada. Camino era tan listo que muy poca gente
se dio cuenta de esta ventajilla. Por lo menos cumplía con el importante
requisito de ver venir al toro y aguantarlo desde lejos. Al terminar el
pase hay que ganar otro paso para quedar otra vez colocado enfrente del
testuz. Así de sencillo y así de fácil. ----Antes lo hacían todos los
toreros porque no se conocía otra forma de hacer el toreo. Ahora no lo
vemos casi nunca. Fijaos la importancia que tendrá y la diferencia que
hay entre el truco de los ventajistas que dos toreros se consagraron haciendo
esto mientras los demás citaban fuera de cacho y con la pierna retrasada.
Los últimos que han hecho esto fueron Antoñete y César Rincón. Antoñete,
viejo y sin facultades, se ganó a los públicos con su sentido de la colocación
y la inteligencia de aguantarlos desde lejos para darle el toque un metro
antes de llegar a la muleta. Años después llegó desde Colombia un torero
sin arte ni personalidad, César Rincón, que estaba ya un poco de vuelta
de haber logrado ser figura en América. ----Le bastó hacer lo mismo que
Antoñete para batir todas las marcas al salir en hombros en Madrid. César
no tiene arte, pero supo devolverle al público la emoción de ver a los
toros arrancarse desde lejos y aguantarlos con mando al llegar a la muleta.
Aquí se demuestra una vez el viejo dicho de mis maestros Domingo Ortega,
Pepe Luis Vázquez y Manolo Escudero: "Para torear bien lo más importante
es la colocación". Mientras Antoñete y Rincón hacían estas cosas tan sencillas
y tan verdaderas, una falsa generación de figuras jóvenes inventaron el
citar al hilo del pitón o, para colmo de la mentira, con la muleta y la
pierna retrasadas. ----Así Espartaco introdujo el mando a distancia enviando
los toros hacia fuera. Así Manzanares engatusó a los falsos puristas con
un tercio de pase componiendo la figura después de meter el toro la cabeza
en la muleta. No hablemos ya de la bastedad del pobre Paquirri o del zapatillazo
y la rapidez de Capea. Ninguno de estos trucos hubiera servido ante un
toro con casta y poder, porque a la segunda vez que no le ganaran los
pasos se habría hecho el amo del ruedo. ----Como ya se había inventado
el medio toro de la media casta y desfallecido en la muleta por los tremendos
puyazos traseros o en el pico de la muleta, este toreo de truco valía
para sostener al toro en pie y sacarle la media arrancada que le permitían
su falta de fuerza y de casta. Después de toda esta farsa llegó el delirio
del 'tomasismo', donde un público impresionable creyó que torear era dar
un muñecazo dejándose enganchar la muleta constantemente. Creyeron que
torear era hacer el poste y la rigidez vertical. ----Creo que con esto
queda debidamente clara la diferencia que hay entre el toreo verdadero
y las trampas actuales.
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